De acuerdo, no es Londres, ¡pero tiene su encanto!

28 agosto, 2012

Muy  pero que muy lejos de Londres, a unos miles de eventos de distancias se encuentra Cambridge, esa es la realidad. Imposible comparar la capital de Europa con la pequeña y acogedora ciudad universitaria. A pesar de esto, Cambridge ofrece ciertas ventajas sobre la imponente capital inglesa en función de las experiencias de sus inquietos visitantes. Si lo tuyo es la gran ciudad, sentirte un pez “pequeño” en un mar de posibilidades, Londres es tu ciudad; personalmente, prefiero un lugar al que dominar antes de que me domine, que ya es bastante duro estar lejos de tu casa. En el lado opuesto, Cambridge es una ciudad en la que tomar un café a las 6 de la tarde puede convertirse en misión imposible, pero al mismo tiempo te permite disfrutar de festivales al aire libre a escasos 10-15 minutos de tu casa, es lo que adoro de esta ciudad.

Y es que como en muchas ciudades de Inglaterra, en Cambridge puedes estar en el centro en unas cuantas pedaladas, es más, se dice en esta ciudad que no has vivido en ella hasta que no tienes una bicicleta… Cierto es, conozco a pocos que no se muevan sobre las dos ruedas. Así es como con tu bike y con la primavera dejando escasos pero aprovechables rayos de luz, comienza en Cambridge la época más colorida de esta ciudad.

Mayo es el mes clave. Bien es cierto que durante el invierno, es una ciudad mucho más limitada y menos dada a las actividades al aire libre (lógico por el frío y la oscuridad), pero en este mes podemos disfrutar del curioso Strawberry Festival, un lugar para el colorido sentimiento hippie; diversas ferias o espectáculos circenses, muestrario gastronómico de la campiña inglesa o el popular Beer Festival, en el que la ciudad hace gala de la fama cervecera que precede a la isla de Inglaterra en uno de sus parques más populares, el Jesus Park.

Así que podéis imaginar el panorama… Pequeña ciudad dónde cambiamos ajetreo diario y horas de metro por calidad de vida, una oferta cultural que se amplía con la “llegada” del buen tiempo (y esto si hay que ponerle unas grandes comillas, ya sabéis…) y discotecas y pubs para tomar unas cervezas o las populares sidras. La guinda la ponen los compañeros de experiencias que conoces en tu periplo, como en mi grupo, en el coincidíamos varios españoles, algún portugués, un par de japoneses, por supuesto italianos e incluso un curioso y divertido amigo de Taiwán.

Todo este compendio de cosas, son precisamente las que le otorgan el encanto a esta pequeña ciudad de casas bajitas con vallas de madera. El hecho de compartir una cerveza con amigos de 5 nacionalidades diferentes le dan el carácter cosmopolita a esta ciudad, y lo que hace que entiendas lo que significa esa famosa apertura de mente de la que habla todo el mundo. Que no te miren por la calle aunque lleves el pelo rosa, que seas capaz de escuchar el silencio en un autobús en hora punta o que la gente guarde cola con una paciencia jamás vista en tu ciudad de origen. A mi personalmente esta experiencia me está ayudando a valorar más mi ciudad, pero a la vez ser más crítico. A no pensar que lo nuestro es lo mejor, sin ni siquiera asomarnos a la ventana del mundo y, por supuesto, a concienciarme de que en la crítica constructiva está la mejora. Si no somos capaces de ver los fallos, difícilmente hallaremos las soluciones.

Lo dicho, si buscas Londres, no lo encontrarás en Cambridge; pero si buscas Cambridge, tienes para aburrirte😉 No se que se respira en esta ciudad, pero da gusto respirarlo… Un saludo.


Primer fin de semana en Cambridge

7 febrero, 2012

Pues ya estoy aquí amigos, asentándome, conociendo una de las ciudades con más encanto que he conocido;  explorando el centro de Cambridge, las escuelas, Universidades centenarias y como no, el famosísimo Primark, pero eso será otra historia…

Tras un tranquilo y sin retraso vuelo con Ryanair, llegué poco más tarde de las 12 de la noche, hora local. Con las ruedas del avión tocando tierra, no pude dejar de sorprenderme por ese ramillete infinito que es la flota de Ryanair, que casi no dejaba ver asfalto. Y días atrás despidiendo España con una huelga de Iberia y un Spanair quebrado…

Tras recoger la maleta y pasar el pertinente control, directo a sacar el billete. Como ya dijimos, la empresa que tiene casi el monopolio es National Express y en el mismo aeropuerto (en las tiendas que dan al exterior, puedes identificarla porque en la puerta están los andenes de los autobuses) puedes sacar un billete para los principales destinos que salen cada 2 horas.

Al día siguiente, todavía emocionado por mi reciente llegada, nos pusimos manos a la obra para conocer un poco la ciudad y cosas básicas como el autobús con el que moverme (City 3), ya que vivo en una urbanización a no más de 15-20 minutos del centro, con las típicas casitas al más puro estilo Harry Potter🙂                             Variedad

Finalmente, tras un día agotador y largo, tan largo como que al mirar la hora al llegar a casa no eran más de las 5 de la tarde, pero así son aquí los días, decidimos ir a un conocido supermercado a hacer la compra. Tras deleitarme los ojos con un sinfín de productos variados como Kit Kat de crema de cacahuete o de naranja y calles enteras de bolsas de patatas con sabores que jamás hubiera imaginado que existían, salimos del super. En ese momento me encontré una estampa de película, cayendo unos copos de nieve como mi puño y todo blanco.

Ese fue mi gran recibimiento, Cambridge decidió abrirme sus puertas con 1 metro de nieve en menos de dos horas y aproximadamente -8 grados, y yo se lo agradezco…

Bonita estampa🙂


Ya falta poco…

25 diciembre, 2011

En medio de otra navidad más, la que nos acerca a un poco halagüeño 2012, yo paso la mitad del tiempo pensando en mi viaje.

A falta de poco más de un mes, tras dos años de búsqueda de información, compartir experiencias y releer todo foro que pasa ante mis ojos, tengo la impresión de que no tengo nada. Pero no, todo trabajo debe tener su recompensa…

Mi consejo es, como siempre digo, preparar bien el viaje, debemos tener en cuenta que no vamos a echar un fin de semana en la playa, ¡vamos a emigrar! Ten en cuenta las conexiones de transporte que hay en el aeropuerto en el que aterrices, horarios, precios, etc. Puedes incluso tener comprado tu billete si eres de esos que les gusta tenerlo todo bien atado. Aquí tenéis el enlace de la empresa National Express y aquí una interesante, Tourinaday,  en la que podéis encontrar en la parte derecha el transporte que mejor os convenga (tren, bus, taxi).

Contacta si puedes con el albergue, hostel o Bed and Breakfast en el que te alojarás (salvo que tengas otro alojamiento, como la casa de un amigo o famaliar) y lleva un mapa con la ruta y ubicación, eso puede venirte muy bien a ti y al taxista que tenga que llevarte y no entienda tu spanglish.

Una vez estés bajo techo, has pasado la primera prueba, la siguiente será ponerte manos a la obra con la búsqueda de alojamiento definitivo, pero eso se merece un apartado concreto que añadiremos en el próximo capítulo. Prometo abrir una pestaña sólo para este tema, desde la primera noche, hasta poder alquilar nuestra habitación.


“Las ilusiones perdidas”

25 noviembre, 2011

Sabéis que el poco tiempo del que dispongo hace que no me exprese en este blog con la regularidad que quisiera y que recientemente ya coloqué una entrada. Pero lo siento, no me resisto a incluir este texto de El País que invita a la reflexión. Una situación migratoria que sufre España, ya al nivel de los años 60:

No se van en trenes con maletas de cartón pero llevan sus bienes más preciados: un portátil, un móvil de última generación regalado por un familiar o conseguido a base de una lucha de puntos sin cuartel. Suelen tomar un vuelo de bajo coste, cazado pacientemente en las redes de Internet. Se van a hacer un máster, o han logrado una mal llamada beca Erasmus que costará a la familia la mitad de sus ahorros. Otras veces van a hacer de au-pair, de auxiliar de conversación, o a cualquier trabajo temporal. La familia va a despedirlos a la puerta de embarque y mientras se alejan disimularán unos su pena y otros su incipiente desamparo. “Es por poco tiempo -se dicen-. Dominarán el idioma, conocerán mundo… Regresarán en pocos meses”.

Hasta hace poco era un privilegio de los nuevos tiempos que les permitía gozar de una libertad sin límites, de un mundo sin fronteras, de una capacidad casi infinita de aprendizaje… Hasta que llegó la crisis y la maleta pareció distinta, la espera en la fila de embarque más embarazosa, la despedida más triste y el fantasma de la ausencia definitiva más cercano.

No. No llevan maletas de cartón, ni hay aglomeraciones en el andén de la despedida. No se marchan en grupo, sino uno a uno. Aparentemente nada les obliga. Ha sido una cadena invisible de acontecimientos. Estuvieron allí hace unos años, o tienen una amiga que les ha informado de que puede encontrar algún trabajo con facilidad. No pagarán mucho, eso es seguro, pero podrán ganarse la vida con cierta facilidad… A fin de cuentas aquí no hay nada.

Y se marchan poco a poco, sin alboroto alguno. Un goteo incesante de savia nueva que sale sin ruido de nuestro país, desmintiendo la vieja quimera de que la historia es un caudal continuo de mejoras.

No hay estadísticas oficiales sobre ellos. Nadie sabe cuántos son ni adonde se dirigen. No se agrupan bajo el nombre oficial de emigrantes. Son, más bien, una microhistoria que se cuenta entre amigos y familiares. “Mi hija está en Berlín”, “se ha marchado a Montpellier”, “se fue a Dubai” son frases que escuchamos sin reparar en el significado exacto que comportan. Escapan a las estadísticas de la emigración porque suelen tener un nivel alto de estudios y no se corresponden con el perfil típico de lo que pensamos que es un emigrante. Quizá en las cuentas oficiales figuren como residentes en el extranjero, pero deberían aparecer como nuevos exiliados producto de la ceguera de nuestro país.

En los tiempos de crisis que detallan cada euro gastado nadie computa los centenares de miles de euros empleados en su formación y regalados a empresarios de más allá de nuestras fronteras con una torpeza sin límites, con una ignorancia sin parangón. Menos aún se cuantifican el esfuerzo de sus familias, las ilusiones perdidas y sus sueños rotos en mil pedazos.

No llevan maletas de cartón, pero componen un nuevo éxodo que azota especialmente a Andalucía, que dispersa a nuestros jóvenes por toda Europa y gran parte del mundo, que nos priva de su saber, de su aportación y de su compañía. Pero, aparentemente nadie se escandaliza por esta fuga de cerebros, lenta pero inexorable, que nos privará de muchos de nuestros mejores talentos. Nadie protesta por esta nueva oleada de exiliados que son una acusación silenciosa del fracaso y de engaño. Se van en silencio por el túnel de embarque en el que les alcanzará la melancolía por la pérdida temprana de su tierra.

No son, como dicen, una generación perdida para ellos mismos. No son los socorridos ni-nis que sirven para culpar a la juventud de su falta de empleo. Son una generación perdida para nuestro país y para nuestro futuro. Un tremendo error que pagaremos muy caro en forma de atraso, de empobrecimiento intelectual y técnico. Aunque todavía no lo sepamos.

CONCHA CABALLERO 02/10/2010, El País


Primeros pasos II (Tarjeta Sanitaria Europea)

22 noviembre, 2011

Ante todo y debido a que  no estoy haciendo honor al sobrenombre de bitácoras que define a un blog, pido perdón por lo descuidada que tengo esta guía/cajón de sastre. Lo cierto es que un nuevo proyecto laboral en el programa de televisión Andaluces por el Mundo, cursos de formación, diferentes eventos de trabajo y el ajetreo diario, han hecho casi olvidarme de esta iniciativa particular.

Dejándonos ya de rodeos, como segundo paso a la anterior entrada billete, tenemos que  hablar sobre una cuestión básica si quieres iniciar tu aventura, la Tarjeta Sanitaria Europea. La TSE no es desconocida para la mayoría, pero para algún despistado haremos una reseña a dos casos particulares:

  • Si eres uno de esos pocos afortunados que tienen trabajo a día de hoy y que por consiguiente colabora con sus impuestos al pago de la Seguridad Social, las vías para solicitar la Tarjeta son sencillas, destacando por comodidad la vía telefónica o incluso la propia Web en el siguiente enlace de solicitud. Los casos más frecuentes suelen ser viajes de placer, traslados laborales o personas que cobran el subsidio por desempleo y que prueban fortuna fuera de sus fronteras; ya que en líneas generales entendemos que pocos son los que emigran teniendo un trabajo estable en su país de origen.
  • Por otro lado existe otra posibilidad, la más extendida entre los jóvenes, en la que tras terminar la formación se sienten con fuerzas (no muchas más posibilidades) para intentar hacer carrera en otro país europeo o simplemente estudiar el tan necesario segundo idioma. En este caso, si no contribuyes con la Seguridad Social , te conviertes en beneficiario. El beneficiario está sustentado por el Titular de Derecho, es decir, tu padre que paga los impuestos por ti.
Dependiendo del funcionario de turno, se te podrá exigir la firma del Titular de Derecho, si por el contrario tiene una buena predisposición, te doy los requisitos exigidos para que os ahorréis un viaje. Tan sólo necesitas:
  1. Llevar tu DNI original.
  2. Fotocopia del DNI del Titular de Derecho del que serás subsidiario.                     Tarjeta Sanitaria Europea
  3. Libro de familia original.
  4. Formulario relleno (este formulario te lo dan al instante y puedes rellenarlo in situ).
  5. Puedes llevar una fotocopia de tu DNI y tarjeta de la SS (esta opción es sólo para precavidos pero no se exige, al menos en mi caso).

La TSE asegura la igualdad en las condiciones sanitarias de los asegurados en países sujetos a dicho acuerdo por una duración máxima de 2 años, según datos On Line.

Espero que la información os sirva de ayuda, saludos.


Desde mi sofá

8 noviembre, 2011

Y mezclando un poco profesión y devoción, dedicación y obligación o simplemente viaje y periodismo; podéis elegir la combinación al gusto del consumidor, me permito el lujo de dejaros una reflexión. Es algo personal pero a la vez debate nacional, en qué se está convirtiendo la televisión de hoy día, yo le daría la vieja pero nunca mejor utilizada acepción de “caja tonta”.

LA DECADENCIA TELEVISIVA

Atrás quedaron esos años de anécdotas televisivas en los que la caja tonta era poco menos que una obra del demonio, historias que cuentan los abuelos en los pueblos, en los que más de un lugareño corría despavorido al ver una corrida de toros en el extraño nuevo aparato del vecino. A día de hoy, deberíamos correr de este aparato pero por otros motivos…

Y es que la impresión que da la televisión es de haberse saltado varias generaciones, pasando por las lógicas etapas de nacimiento, crecimiento-desarrollo y decadencia en un abrir y cerrar de ojos. No sólo hablamos de cientos de canales, Full-HD, entradas USB-MOVIE, AMBILIGHT y demás términos innombrables que hace menos de una década nos sonaban a proyectos secretos de la NASA, sino al avance tanto en continente como en contenido. La única pega, el fugaz paso a la depreciación de dicho contenido.

Nos basamos en unos valores donde priman los beneficios sobre la calidad, en los que un grito de Belén Esteban se impone sobre el Séptimo Arte, un debate sobre el estado de la nación o simplemente una entretenida serie; si estamos ante la princesa del Pueblo, me compadezco de estos súbditos en horas bajas y con imperante necesidad de sublevación.

Nos resignamos a soportar una parrilla de Telecinco que tras las mañanas con Ana Rosa Quintana, nada que achacar a una experimentada periodista, nos ponen la degradación entre sexos de Mujeres, Hombres y Viceversa, para continuar con el teatrillo sobre los litigios (o vergüenzas) de familiares y amigos en De Buena Ley, seguido de un interminable y exitoso Sálvame de 4 horas para acabar con cualquier programa similar como La Caja o Enemigos Íntimos; su nombre lo dice todo.

Obviamos repasar días señalados, como fines de semana, en los que se complementa con otra ración de Sálvame, esta vez con la denominación Deluxe, un extra de Enemigos Íntimos o la emisión de uno de los programas más denigrantes vistos en la televisión, El Juego de tu Vida, llegando a una cifra de emisión de los denominados “programas basura” de más de 14 horas. En este concurso de sugerente nombre, El Juego de tu Vida, los concursantes deben someterse a un test de la verdad mientras la presentadora les hace preguntas envueltas en un halo de misterio del tipo: “¿Si tu padre necesitara un riñón para vivir, se lo donarías?”, “¿Has sido infiel a tu marido con dos de sus mejores amigos?” o ¿Te estás gastando los ahorros familiares en alcohol y prostitutas? A todo este tipo de preguntas las respuestas suelen ser afirmativas, con las consiguientes caras de circunstancias de familiares, amigos y parejas; “obligados” a presenciarlo en primera fila. Finalmente, tras ver que hasta los informativos basan su atractivo en sensacionalismos o expresiones que nos hacen pensar en el fin del mundo, sólo nos queda pasar por la fase de resignación.

Pero la tendencia de Telecinco a llevarlo todo al extremo no queda ahí, desde el estreno del primer Gran Hermano, la cadena nos ha inundado no sólo con más de doce ediciones más, sino con un sin fin de formatos de telerrealidad como la Casa de tu Vida,  Supervivientes, Hotel Glam, Pop Star, Vivo Cantando, Gran Hermano Vip, El Reencuentro u Operación Triunfo.

Que nos perdone el señor Vasile pero su teoría sobre la televisión que produce beneficios puede ser lícita, pero moralmente reprochable. Encender nuestra tele y encontrarnos los gritos e insultos de colaboradores de Sálvame sobre cualquier tema banal, no me creo que exista material válido para hacer un programa diario de cuatro horas, me niego; o ver “la vida en directo” de un grupo de desconocidos  para saber cuándo y cómo se pelean o simplemente ver a que hora van al baño, parece un tipo de prostitución televisiva que al espectador debe abrirle los ojos tarde o temprano. Podríamos llegar a entender que en la pluralidad de este género cabe todo, pero es casi físicamente imposible que todo quepa en la parrilla de una sola cadena…

Por otro lado, sería absurdo dirigir las críticas hacia un único foco del problema. Lo cierto es que todo parte de una sociedad desinformada y conformista, acostumbrada a tragar porque “es lo que hay” y que demuestra muy pocas ganas de conocer lo que es un término, aunque sea de refilón, denominado contenido de calidad.

La única esperanza la buscamos en que como las economías mundiales, y eso podemos verlo en este estado continuo y casi interminable de crisis, la televisión tenga también una vida cíclica y necesite de una fuerte caída para resurgir con fuerzas renovadas. Que un desplome proporcione otro orden de contenidos que ayude a utilizar un medio de posibilidades tan infinitas tanto para el empleado como para el espectador. Un género, el televisivo, que aúna los mayores beneficios del resto de medios pero que hoy día lo hacemos muy muy limitado.


Primeros pasos I (El billete)

24 octubre, 2011

Quiero empezar este blog desde el punto más básico, en el momento más primario del futuro expatriado. No importa si por necesidad, aventura o simple necesidad, pero llega un momento en el que como se suele decir a todos nos pica el gusanillo.Y ya sea de oídas, por amigos o familiares o simplemente tras ver uno de esos populares programas televisivos sobre Españoles que salen a probar fortuna, queremos saber de qué somos capaces.

Y para los más indecisos, mi primer consejo desde la experiencia vivida: sacar un billete!! Parece absurdo pero es la mejor técnica que conozco para no marear la perdiz, comprarlo y decir “eah!, ya está hecho”.

Es uno de los pasos más importantes que podemos dar en nuestra vida y por ello es lógico y comprensible que dudemos y mantengamos un tiempo prudencial de reflexión. Tras ese tiempo barajando opciones, buscando amigos emigrantes, ahorrando dinero “por si las moscas” y  buscando información, llega el día en el que debemos dejar de darle vueltas al asunto y hacer click en la compañía low cost de turno.

BILLETE

Una vez decidido destino y que no nos importa viajar con la tan criticada compañía Ryanair, por ejemplo, mi consejo de búsqueda es e siguiente: Partiendo de la base de que es aconsejable buscar el billete meses antes (muy positivo para nuestro bolsillo) y con flexibilidad de días; lo primero es utilizar los buscadores para encontrar las direcciones de empresas que gestionan los “vuelos baratos”, como es el caso de vuelos baratos.es  o eDreams. Tras la ardua tarea de encontrar la mejor opción de vuelo (es muy sencillo el manejo del buscador, lo complicado es encontrar el vuelo más económico), nos fijamos en la compañía que oferta ese vuelo y la fecha y nos dirigimos a la página Web oficial de dicha compañía para comparar precios finales.

Estos son los algunos pasos recomendables para no ser “estafados legalmente” por las empresas que te aseguran los precios “mas baratos” del mercado. Mi propia experiencia me hizo ver como una de estas empresas mostraba una oferta de vuelo que ni el propio Ryanair podía superar (ofertando el billete un par de euros más barato que la página oficial del mencionado vuelo), para mostrarte en el último paso del proceso de compra unos gastos de gestión que duplicaban los de la Web oficial de la compañía (y mira queRyanair cobra hasta por respirar), pero oye que si cuela, CUELA!! En un sencillo resumen, que te rebajan 2 y te cobran 20😦

Antes de terminar y como último consejo para no alargarme demasiado, aconsejo una tarjeta prepago para evitar la comisión de Ryanair por la compra On line del billete. Parece poco dinero, pero entre los 5 euros de este impuesto y el ahorro en los gastos de gestión que hemos hablamos, ya tenemos pagado otro viajecito low cost😉